Hay dos formas principales de pasear por el campo: caminar mirando lo que tenemos alrededor, pero sin profundizar en lo que realmente tenemos ante nuestros ojos, y caminar observando cada detalle para así conocer más en profundidad la maravilla del campo.

Cuando uno se fija de verdad en el campo, puede percatarse de si en esa zona se ha sembrado, si se ha podado la arboleda, si hay ganado que está aprovechando los recursos que ofrece la zona, si se han realizado otras tareas forestales como la saca del corcho o la plantación de nuevos árboles, si hay reservas de agua, como embalses o presas, si ya está saliendo la flor de algunos árboles y arbustos, que dará a lugar a los posteriores frutos.

En concreto, esta foto es el reflejo de una pequeña presa hecha a raíz de observar que en una zona concreta brotaba agua, sin que hubiera ningún arroyo o río cercano, incluso en verano o épocas de sequía. Resulta que había un pequeño manantial, que raras veces se secaba, y la presa es una buena solución para aprovechar el agua del manantial, evitar que se desperdiciase, y así tener una reserva de agua para las reses del campo y el ganado de la zona.

¡Te animamos a que a partir de ahora te detengas a observar de verdad, con los cinco sentidos, el espectáculo que nos brinda el campo y la naturaleza!